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LOA DE LA LETRA A. AGUSTÍN DE ROJAS.

Fragmento contenido en El viaje entretenido:

A.jpgYo, entendiendo parecerme

a uno de estos que se emplean

en cosas tan levantadas,

quise alabar esta letra,

que es A, por ser de mi nombre,

mejor por ser la primera

que todas las que le siguen,

pues todas vienen tras ésta.

Digo, pues, que Dios se llama

en griego y en lengua hebrea,

Alfa et o y Adonaí,

y Agnus Dei en cielo y tierra.

Los ángeles que crió

son las criaturas primeras;

donde Dios baja es altar

y ara donde se recrea.

El primero signo es Aries,

y Acuario el postrero llega;

también Apolo es el cuarto

de todos siete planetas,

y los ejes de aquel cielo,

que esta máquina sustentan,

llaman Ártico y Antártico,

y astros llaman las estrellas.

De todos cuatro elementos

los tres se nombran con ésta:

aire y agua, y en el texto

se nombra árida a la tierra.

Crió Dios al primer hombre,

que fue Adán, y aqueste peca;

diole ánima, albedrío;

hizo en un árbol la ofensa,

restauróle amor divino,

fue Anunciación medianera,

trájola el ángel, diciendo:

Ave María, gratia plena.

Ancilla Domini, dio

la Virgen por su respuesta;

su madre se llamó Ana,

Aula Virginalis ella.

El primer mártir fue Abel;

patriarca Abrahán era;

primer pontífice Aaron;

Amós y Albacuc profetas.

En un arca salvó Dios

sus escogidos en tierra,

a sus apóstoles hizo

vice dioses en su ausencia.

La primer ciudad cristiana

fue Antioquía la primera;

Ambrosio y Agustino

son doctores de la Iglesia.

Tres partes del mundo son

Asia, Africa y América;

y si extendemos la vista

por árboles, plantas, hierbas,

veremos almoradux,

alhelíes, azucenas,

achicoria, acelgas, ajos,

ajonjolí, alcaravea,

anís, arrayán, ajenjos,

azahar, alpiste, avena,

amapolas, albahaca,

alfalfas, apio, alhucema,

ambrosía, acanto y amomo,

ajonje, amaro y adelfas;

los árboles, avellanas,

albaricoques, almendras,

aceitunas, alcaparras,

azufaifa, amacenas,

alcarchofas, algarrobas,

sin otras muchas sin éstas.

Es el águila caudal

de todas las aves reina;

la más libre es el azor,

el alcón la más ligera;

de animales, el armiño

más bello y casto en limpieza;

el más fuerte es el abada,

el áspid más en fiereza,

el más pequeño, arador;

el más dulce es el abeja,

el más ponzoñoso, araña

y más el asno en nobleza.

Los primeros navegantes;

Argonautas, y Argo era

la primera nave que hubo,

y lo que la nao gobierna

son aguja, y astrolabio;

tienen árboles por fuerza,

y con áncoras y amarras

aquestas naves se aferran.

Éstas han menester armas,

arcos, astas, y en troneras,

arcabuces, alabardas,

y si faltaran rodelas,

alfanjes, adarga, arnés,

ardid, ánimo y alteza.

Son Atenas y Alcalá

depósito de las ciencias.

Fue Alejandro rey del mundo,

Augusto, señor de Grecia,

Antioco, rey de Egipto,

Ariadna, reina en Creta,

Asaraco, rey de Troya,

Ascanio, el hijo de Eneas,

el mejor pintor, Apeles;

Arquímedes, Avicena,

Anaxágoras y Aristes,

inventores de las ciencias,

de éstos príncipe Aristóteles,

y Ariosto de poetas.

Alpes y Apeninos, montes

son los que ellos más celebran,

y porque se vea más claro

el valor de aquesta letra,

sólo al mudo se le entiende

a, a, a de todas ellas,

y entre todas las demás,

no pronuncian más de aquesta.

Principales instrumentos

que nuestra vida sustentan,

han sido aguijón y azada,

aguijada, arado y reja.

Son los mejores pescados

que el mar en su seno encierra,

albur, acedia y atún,

aguja, arañas y almejas.

De las Indias orientales

vienen alfombras de seda,

ámbar, algalia y almizcle,

anime, algodón, alheña,

alabastros, amatistas,

sin otras preciosas piedras,

aljofares, abanillos,

para estas señoras reinas.

Ellas dicen: alma, amigo,

amor, déme una agujeta,

arivique, argentería,

alfileres y arandelas,

albayalde y alcanfor,

arrebol y arrebolera,

azafrán para la toca,

arina para la artesa,

almidón para las mangas,

azúcar para la lengua,

alcohol para los ojos,

alumbre para las muelas,

anillos para los dedos,

arillos a las orejas.

Lo que ha menester mi autor,

auditorio en la comedia,

ayuntamiento, aparatos,

atención, aplauso, alteza,

auxilio y autoridad,

argentum et aurum etiam.

 

RAM.- No he visto yo ninguna de alabanza de letra en romance como ésta, sino en prosa o verso castellano.

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EL VIAJE ENTRETENIDO. AGUSTÍN DE ROJAS VILLALDRANDO.

El viaje entretenidoAutor: Agustín de Rojas Villaldrando (1572-1635)

 

Obra: El viaje entretenido.

 

Época:  Barroco. Año de composición: (1603)

 

GÉNERO:

 

Se le han atribuido diferentes tipos de géneros, desde la novela costumbrista hasta la novela miscelánea o didáctica.

 

  • Novela didáctica. Su intención es enseñar un conjunto de conocimientos relacionados con el teatro, las edades del hombre, los mitos, los dientes, la Casa de Austria…
  • Novela costumbrista: Se nos habla del estilo de vida cotidiano de las compañías teatrales del siglo XVII con sus preocupaciones y reflexiones propias de la época.Está lejos del idealismo de otras novelas de moda en la época, como las novelas de caballerías o las pastoriles.
  • Novela miscelánea: Una característica fundamental es la gran variedad de temas y géneros incluidos: emplea prosa y verso; hay partes dialogadas y narradas. Tenemos la autobiografía, cuentos, sonetos o loas.

 

ESTRUCTURA:

 

Está constituido por cuatro libros cuyo hilo de unión se encuentra en el viaje que realizan los dramaturgos Ríos, Solano, Ramírez y Rojas desde Sevilla a Burgos y las constantes referencias al mundo de la comedia.  A medida que avanzan, Rojas va recitando un conjunto de loas (10 por libro, es decir, 40 en total) de diferente temática. De esta manera “entretienen” su recorrido.

LIBRO I: Parten de Sevilla.

LIBRO II: Toledo celebran el Corpus.

LIBRO III: Se van a Valladolid.

LIBRO IV: Burgos. Fin de trayecto.

Representación.jpg

CLASIFICACIÓN TEMÁTICA DE LAS LOAS:

 

  1. Panegírico a las ciudades visitadas de España y sus monumentos: Granada, Sevilla, Segovia, Toledo, Salamanca…
  2. De tema moral: Reflexiona sobre temas de hondo calado humano como la fortuna, la discreción, la codicia, el mal matrimonio…
  3. Religiosas: Sobre los siete pecados capitales, la fiesta del Corpus, la creación del mundo o Cristo.
  4. Mitología: las edades del mundo o Venus y Cupido.
  5. Tema literario: Clasificación de compañías de teatro. Se cita a Juan del Encina “aquel insigne poeta que tanto bien comenzó”, Lope de Rueda, Lope de Vega, Cervantes, Rey de Artieda… También alude a otros cultivadores de loas: salomón, Petrarca, Píndaro…
  6. Tema circunstancial: Dedica loas a los días de la semana, a las letras R y A, a los dientes, a los ladrones, la Casa de Austria, defensa y crítica contra las mujeres, las moscas, los cerdos…

 

 Índice de loas que aparecen en la obra:

  • Presentación de la compañía de Gómez – Sevilla
  • Desventuras del comediante cobrador
  • La ramera fea
  • Todo lo nuevo aplace
  • Rojas y los rufianes
  • Las naciones del mundo. El comediante ermitaño
  • Cautiverio de Rojas
  • La comedia
  • El sastre de la luna
  • La primavera
  • Granada
  • María y Rojas
  • Venus y Cupido
  • Loa a lo divino para el Corpus de Toledo
  • Sátira de las mujeres
  • Elogio de las mujeres
  • Enigma de la mujer
  • La mosca
  • La Casa de Austria
  • Los vocabularios
  • Los dientes
  • El hombre que quería volar
  • El silencio
  • El amor
  • Presentación de la compañía de Ríos
  • La letra A
  • La letra R
  • Alabanza de una ciudad
  • El Santísimo Sacramento
  • El caballero del Milagro
  • La loa. El domingo
  • La fortuna. El lunes
  • La soberbia. El martes
  • La envidia. El miércoles
  • La templanza. El jueves
  • Los malcasados. El viernes
  • La ingratitud. El sábado.
  • Los ladrones.
  • El cerdo.
  • Las cuatro edades del mundo.

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TRABAJAMOS LA LITERATURA Y LAS SENSACIONES

Tarde de verano“, Antonio Machado

 

¡Oh tarde luminosa!
El aire está encantado.
La blanca cigüeña
dormita volando, sensaciones V
y las golondrinas se cruzan, tendidas
las alas agudas al viento dorado,
y en la tarde risueña se alejan
volando, soñando…
Y hay una que torna como la saeta,
las alas agudas tendidas al aire sombrío,
buscando su negro rincón del tejado.
La blanca cigüeña,
como un garabato,
tranquila y disforme, ¡tan disparatada!,
sobre el campanario.

  1. Señala todas las expresiones que indiquen luz y color.
  2. ¿Por qué dice Machado que el aire está encantado?
  3. Señala los elementos del poema que te sugieren que se trata de una descripción de una tarde de verano.
  4. Si te fijas en la última estrofa, se nos describe a una ciguëña. Falta el verbo, ¿por qué será?

Tarde de otoño“, A. Machado

 

Los árboles conservansensaciones IV
verdes aún las copas,
pero del verde mustio
de las marchitas frondas.
El agua de la fuente,
sobre la piedra tosca
y de verdín cubierta,
resbala silenciosa.
Arrastra el viento algunas
amarillentas hojas.
¡El viento de la tarde
sobre la tierra en sombra!

 

  1. Las palabras aún, mustio, marchito, verdín, resbala, arrastra, algunas, amarillentas nos preparan para que comprendamos perfectamente el significado de los dos últimos versos. Trata de explicar cómo es el viento de la tarde y cómo es la tierra eb sombra y cómo lo siente todo el poeta.
  2. Cambia el verbo arrastrar por otro de movimiento que tú quieras, y señala el distinto efecto que has logrado .
  3. ¿Qué diferencia ha y entre amarilla y amarillenta?
  4. En la tercera estrofa se nos habla del movimiento realizado por el viento, ¿cómo es este movimiento? Fíjate en el verbo que ha elegido el poeta. ¿Por qué produce esa sensación de pereza y desgana?

 

Fragmento del “Prendimiento de Antoñito el Camborio” F. G. Lorca

 

El día se va despacio,
la tarde colgada a un hombro,
dando una larga torera
sobre el mar y los arroyos.
Las aceitunas aguardan
la noche de Capricornio,
y una corta brisa, ecuestre,
salta los montes de plomo.

 

  1. ¿Qué expresión nos indica que todavía falta un poco para que sea de noche?
  2. Fíjate en la cantidad de imágenes originales que presenta Lorca: el día como si fuera un torero; la tarde como si fuera un capote; las aceitunas representan a todos los elementos de la naturaleza;la brisa huidiza como si fuera un caballo. Observa tú un objeto iluminado por una tenue luz (por ejemplo: un árbol aislado en medio de un campo de noche; la silueta de algo que esté moviéndose también a la luz del anochecer; las sombras de algún mueble de la casa en penumbra…) y describe cómo tu fantasía los transforma según va cambiando la luz.
  3. ¿Por qué los montes son de plomo?

 

La sierra de Pancorbo” R. Alberti

 

Ya no sé, mi dulce amiga,sensaciones III
mi amante, mi dulce amante,
ni cuáles son las encinas,
ni cuáles son ya los chopos,
ni cuáles son los nogales,
que el viento se ha vuelto loco
juntando todas las hojas,
tirando todos los árboles.
1. Predomina la sensación de movimiento, ¿qué expresiones lo indican?
2. En el último verso se dice que el viento ha tirado todos los árboles. Pero, ¿da realmente la impresión de que haya sucedido algo tan trágico? ¿por qué notamos que se trata de una exageración, una forma de hablar?
3. ¿Qué efecto produce la numerosa presencia de comas?

Fragmento de la “Égloga II”, Garcilaso de la Vega

 

Convida a un dulce sueñosensacions II
aquel manso rüido
del agua que la clara fuente envía,
y las aves sin dueño,
con canto no aprendido,
hinchen el aire de dulce armonía.
Háceles compañía,
a la sombra volando
y entre varios olores
gustando tiernas flores,
la solícita abeja susurrando;
los árboles, el viento
al sueño ayudan con su movimiento.

 

  1. Escribe todos los elementos del paisaje descrito que  produzcan algún sonido.
  2. Indica otros elementos del paisaje que produzcan sensaciones distintas a las auditivas.
  3. Señala con qué expresiones viene definido el tipo de  sonido que produce cada uno de los elementos que antes hayas destacado.

 

Canción primaveral“, F. G. Lorca

 

Salen los niños alegres
De la escuela,
Poniendo en el aire tibio
Del abril, canciones tiernas.
¡Que alegría tiene el hondo
Silencio de la calleja!
Un silencio hecho pedazos
por risas de plata nueva.

 

  1. Señala las expresiones que se refieren a la ausencia de ruido.
  2. ¿Qué palabras remiten a los sonidos que producen los niños al salir de clase.
  3. ¿Qué términos aluden al tono jubiloso.
  4. ¿Cambiarías algunas palabras de este poema para que quedara más realista?

sensaciones

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POEMAS CLÁSICOS EN CASTELLANO DEDICADO A ANIMALES

 

FRANCISCO DE QUEVEDO: Soneto al mosquito de la trompetilla

Ministril de las ronchas y picadas, mosquito
Mosquito postillón, Mosca barbero,
Hecho me tienes el testuz harnero
Y deshecha la cara a manotadas.

Trompetilla que toca a bofetadas,
Que vienes con rejón contra mi cuero,
Cupido pulga, Chinche trompetero
Que vuelas comezones amoladas,

¿Por qué me avisas si picarme quieres?
Que pues que das dolor a los que cantas,
De Casta y condición de potras eres.

Tú vuelas y tú picas y tú espantas
Y aprendes del cuidado y las mujeres
A malquistar el sueño con las mantas.

 

FÉLIX MARÍA SAMANIEGO. Las moscas.

A un panal de rica miel Moscas presas
Dos mil Moscas acudieron,
Que por golosas murieron,
Presas de patas en él.
Otra dentro de un pastel
Enterró su golosina.
Así si bien se examina
Los humanos corazones
Perecen en las prisiones
Del vicio que los domina.

ANTONIO MACHADO. Las moscas

Vosotras, las familiares,
inevitables golosas,
vosotras, moscas vulgares,
me evocáis todas las cosas.Las moscas.jpg

¡Oh, viejas moscas voraces
como abejas en abril,
viejas moscas pertinaces
sobre mi calva infantil!

¡Moscas del primer hastío
en el salón familiar,
las claras tardes de estío
en que yo empecé a soñar!

Y en la aborrecida escuela,
raudas moscas divertidas,
perseguidas
por amor de lo que vuela,

—que todo es volar—, sonoras
rebotando en los cristales
en los días otoñales…
Moscas de todas las horas,

de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada,

de siempre… Moscas vulgares,
que de puro familiares
no tendréis digno cantor:
yo sé que os habéis posado

sobre el juguete encantado,
sobre el librote cerrado,
sobre la carta de amor,
sobre los párpados yertos
de los muertos.

Inevitables golosas,
que ni labráis como abejas,
ni brilláis cual mariposas;
pequeñitas, revoltosas,
vosotras, amigas viejas,
me evocáis todas las cosas.

AGUSTÍN DE ROJAS. Loa a las moscas.

…Fiado en esto, pretendo

loar en aquesta loa

una cosa bien humilde,

aunque a muchos enfadosa.

Ésta, con vuestra licencia,

señores, será la mosca,

cuyo sujeto es tan alto

cuanto mi alabanza corta.

Empiezo por su valor,

por su antigüedad notoria,

sus franquezas, libertades

y prosapia generosa.

Celébrese su nobleza

desde París hasta Roma

y desde el Tajo hasta el Bactro

su grandeza se conozca.

Desde el rústico gañán

que se calza abarcas toscas,

al príncipe más supremo

que ciñe regia corona,

¿qué casas o qué palacios

de reinas y de señoras,

qué antecámaras ocultas,

qué damas las más hermosas,

qué templos o que mezquitas,

qué anchas naves, qué galeotas,

qué senado o real audiencia,

qué saraos, fiestas o bodas,

qué taberna, que hospital,

hay de España hasta Etiopia

que la mosca no visite

y entre libremente en todas?

¿Quién le ha negado jamás

el paso franco a la mosca?

¿En qué lugar no se sienta?

¿De qué hermosura no goza?

¿De qué dama más bizarra,

con más arandela y pompa,

los hermosísimos labios

no besa alegre y gozosa?

Y no contenta con esto,

suele bajar de la boca

hasta los hermosos pechos,

y aun lo mal oculto toca.

¿A cuántos su libertad

no enciende en rabia celosa,

viéndola libre y exenta

gozar lo que ellos adoran?

¿En qué Consejo no se halla?

¿Qué consulta hay que se esconda

de su vista peregrina,

o qué secretos pregona?

Ella oye, ve y calla,

no se precia de habladora,

no dice lo que no sabe,

es discreta, no es chismosa.

En el teatro se asienta

a ver la farsa dos horas,

sin pagar blanca a la entrada

ni hacer caso del que cobra.

Si quiere ver todo el mundo,

no ha menester llevar bolsa,

que ella come donde quiere

y todos le hacen la costa.

Los príncipes la acompañan,

duques y marqueses la honran

llevándola a donde van

junto a sus mismas personas.

Tiene carta de hidalguía

y tan noble ejecutoria,

que nunca paga portazgo

en barco, puente, ni flota.

En su vida tuvo pleito,

y si vende alguna cosa,

jamás no paga alcabala,

ni por pérdida se ahorca.

Goza de todas las frutas,

comiendo las más gustosas;

es amiga del buen pan,

del buen vino y buenas ollas,

del turrón y mermeladas,

de arrope, miel y meloja,

de tortadas, manjar blanco,

y de nada nada escota.

En Salamanca, en París,

en Alcalá y en Bolonia,

tiene cursos, y en escuelas

se sienta a do se le antoja.

Cuantos juegos tiene el mundo,

tantos sabe; así a la argolla,

como a naipes y ajedrez,

dados, trucos y pelota.

Es hidalga, es bien nacida

y natural de Moscovia,

ciudad en Mosquea antigua

y muy noble antes de agora.

Para ella no hay engaños,

bebedizos no la ahogan,

los tormentos no la matan,

la justicia no la enoja.

Ella entra en las batallas,

atrevida y animosa,

sin arcabuz, sin mosquete,

peto fuerte, lanza o cota…

RAFAEL ALBERTI. A “Niebla”, mi perro

«Niebla», tú no comprendes: lo cantan tus orejas, Niebla
el tabaco inocente, tonto, de tu mirada,
los largos resplandores que por el monte dejas,
al saltar, rayo tierno de brizna despeinada.
Mira esos perros turbios, huérfanos, reservados,
que de improviso surgen de las rotas neblinas,
arrastrar en sus tímidos pasos desorientados
todo el terror reciente de su casa en ruinas.
A pesar de esos coches fugaces, sin cortejo,
que transportan la muerte en un cajón desnudo;
de ese niño que observa lo mismo que un festejo
la batalla en el aire, que asesinarle pudo;
a pesar del mejor compañero perdido,
de mi más que tristísima familia que no entiende
lo que yo más quisiera que hubiera comprendido,
y a pesar del amigo que deserta y nos vende;
«Niebla», mi camarada,
aunque tú no lo sabes, nos queda todavía,
en medio de esta heroica pena bombardeada,
la fe, que es alegría, alegría, alegría.

VICENTE ALEIXANDRE. A su perro, Sirio.

Oh, sí, lo sé, buen “Sirio”, cuando me miras con tus grandes ojos profundos.
Yo bajo a donde tú estás, o asciendo a donde tú estás
y en tu reino me mezclo contigo, buen “Sirio”, buen perro mío, y me salvo contigo.
Aquí en tu reino de serenidad y silencio, donde la voz humana nunca se oye,
converso en el oscurecer y entro profundamente en tu mediodía.
Tú me has conducido a tu habitación, donde existe el tiempo que nunca se pone.
Un presente continuo preside nuestro diálogo, en el que el hablar es el tuyo tan sólo.
Yo callo y mudo te contemplo, y me yergo y te miro. Oh, cuán profundos ojos conocedores.
Pero no puedo decirte nada, aunque tú me comprendes… Oh, yo te escucho.
Allí oigo tu ronco decir y saber desde el mismo centro infinito de tu presente.
Tus largas orejas suavísimas, tu cuerpo de soberanía y de fuerza,
tu ruda pezuña peluda que toca la materia del mundo,ALEIXANDRE y su perro.jpg

el arco de tu aparición y esos hondos ojos apaciguados
donde la Creación jamás irrumpió como una sorpresa.
Allí, en tu cueva, en tu averno donde todo es cenit, te entendí, aunque no pude hablarte.
Todo era fiesta en mi corazón, que saltaba en tu derredor, mientras tú eras tu mirar entendiéndome.
Desde mi sucederse y mi consumirse te veo, un instante parado a tu vera,
pretendiendo quedarme y reconocerme.
Pero yo pasé, transcurrí y tú, oh gran perro mío, persistes.
Residido en tu luz, inmóvil en tu seguridad, no pudiste más que entenderme.
Y yo salí de tu cueva y descendí a mi alvéolo viajador, y, al volver la cabeza, en la linde
vi, no sé, algo como unos ojos misericordes.

PABLO NERUDA. Un perro ha muerto.

Mi perro ha muerto.Neruda y su perro.jpg

Lo enterré en el jardín
junto a una vieja máquina oxidada.

Allí, no más abajo,
ni más arriba,
se juntará conmigo alguna vez.
Ahora él ya se fue con su pelaje,
su mala educación, su nariz iría.
Y yo, materialista que no cree
en el celeste cielo prometido
para ningún humano,
para este perro o para todo perro
creo en el cielo, sí, creo en un cielo
donde yo no entraré, pero él me espera
ondulando su cola de abanico
para que yo al llegar tenga amistades.

Ay no diré la tristeza en la tierra
de no tenerlo más por compañero,
que para mí jamás fue un servidor.

Tuvo hacia mí la amistad de un erizo
que conservaba su soberanía,
la amistad de una estrella independienre
sin más intimidad que la precisa,
sin exageraciones:
no se trepaba sobre mi vestuario
llenándome de pelos o de sarna,
no se frotaba contra mi rodilla
como otros perros obsesos sexuales.
No, mi perro me miraba
dándome la atención que necesito,
la atención necesaria
para hacer comprender a un vanidoso
que siendo perro él,
con esos ojos, más puros que los míos,
perdía el tiempo, pero me miraba
con la mirada que me reservó
toda su dulce, su peluda vida,
su silenciosa vida,
cerca de mí, sin molestarme nunca,
y sin pedirme nada.

Ay cuántas veces quise tener cola
andando junto a él por las orillas
del mar, en el invierno de Isla Negra,
en la gran soledad: arriba el aire
traspasado de pájaros glaciales,
y mi perro brincando, hirsuto, lleno
de voltaje marino en movimiento:
mi perro vagabundo y olfatorio
enarbolando su cola dorada
frente a frente al Océano y su espuma.

Alegre, alegre, alegre
como los perros saben ser felices,
sin nada más, con el absolutismo
de la naturaleza descarada.

No hay adiós a mi perro que se ha muerco.
Y no hay ni hubo mentira entre nosotros.

Ya se fue y lo enterré, y eso era todo.

JUAN RAMÓN JIMÉNEZ. Descripción de Platero.

(No se trata de un poema, pero esta narración dispone del lirismo necesario para participar en esta entrada)

Platero es pequeño, peludo, suave; tan blando por fuera, que se diría todo de algodón; PLatero y Juan R. J..jpgque no lleva huesos. Sólo los espejos de azabache de sus ojos son duros cual dos escarabajos de cristal negro.
Lo dejo suelto, y se va al prado, y acaricia tibiamente con su hocico, rozándolas apenas, las florecillas rosas, celestes y gualdas… Lo llamo dulcemente: “¿Platero?”, y viene a mí con un trotecillo alegre que parece que se ríe, en no sé qué cascabeleo ideal…
Come cuanto le doy. Le gustan las naranjas mandarinas, las uvas moscateles, todas de ámbar, los higos morados, con su cristalina gotita de miel…
Es tierno y mimoso igual que un niño, que una niña…; pero fuerte y seco por dentro, como de piedra. Cuando paso sobre él, los domingos, por las últimas callejas del pueblo, los hombres del campo, vestidos de limpio y despaciosos, se quedan mirándolo:
– Tien´asero…
Tiene acero. Acero y plata de luna, al mismo tiempo.

PABLO NERUDA. Oda al gato.

Los animales fueron
imperfectos, Gato. Neruda.jpg
largos de cola, tristes
de cabeza.
Poco a poco se fueron
componiendo,
haciéndose paisaje,
adquiriendo lunares, gracia, vuelo.
El gato,
sólo el gato
apareció completo
y orgulloso:
nació completamente terminado,
camina solo y sabe lo que quiere.

El hombre quiere ser pescado y pájaro,
la serpiente quisiera tener alas,
el perro es un león desorientado,
el ingeniero quiere ser poeta,
la mosca estudia para golondrina,
el poeta trata de imitar la mosca,
pero el gato
quiere ser sólo gato
y todo gato es gato
desde bigote a cola,
desde presentimiento a rata viva,
desde la noche hasta sus ojos de oro.

No hay unidad
como él,
no tienen
la luna ni la flor
tal contextura:
es una sola cosa
como el sol o el topacio,
y la elástica línea en su contorno
firme y sutil es como
la línea de la proa de una nave.
Sus ojos amarillos
dejaron una sola
ranura
para echar las monedas de la noche.

Oh pequeño
emperador sin orbe,
conquistador sin patria,
mínimo tigre de salón, nupcial
sultán del cielo
de las tejas eróticas,
el viento del amor
en la intemperie
reclamas
cuando pasas
y posas
cuatro pies delicados
en el suelo,
oliendo,
desconfiando
de todo lo terrestre,
porque todo
es inmundo
para el inmaculado pie del gato.

Oh fiera independiente
de la casa, arrogante
vestigio de la noche,
perezoso, gimnástico
y ajeno,
profundísimo gato,
policía secreta
de las habitaciones,
insignia
de un
desaparecido terciopelo,
seguramente no hay
enigma
en tu manera,
tal vez no eres misterio,
todo el mundo te sabe y perteneces
al habitante menos misterioso,
tal vez todos lo creen,
todos se creen dueños,
propietarios, tíos
de gatos, compañeros,
colegas,
discípulos o amigos
de su gato.

Yo no.
Yo no suscribo.
Yo no conozco al gato.
Todo lo sé, la vida y su archipiélago,
el mar y la ciudad incalculable,
la botánica,
el gineceo con sus extravíos,
el por y el menos de la matemática,
los embudos volcánicos del mundo,
la cáscara irreal del cocodrilo,
la bondad ignorada del bombero,
el atavismo azul del sacerdote,
pero no puedo descifrar un gato.
Mi razón resbaló en su indiferencia,
sus ojos tienen números de oro.

AGUSTÍN DE ROJAS. Loa al cerdo.

Cerdo.jpgLo que tiene es que en la vida

es animal sin provecho

y holgazán, que la comida

la gasta holgando y gruñendo.

Porque diréis que la oveja

da la leche, lana y queso,

que labra la tierra el buey,

canta el gallo, caza el perro,

trabaja el asno y encierra

el trigo el agosto hecho;

el caballo va a la guerra,

del ratón escombra el techo

el gato maullador,

y otros muchos sin aquestos:

y solamente el cochino

mientras vive nunca es bueno.

Pero cuando de su vida

llega el venturoso término,

y su alegre San Martín

le viene, que viene presto,

¿qué decís de este animal,

cuando de muy sucio puerco

le convertís en tocino?

Entonces, ¿es malo ó bueno?

Con lo que está en sus entrañas

sepultado y encubierto,

se entretienen todo un año

padres, madres, hijos, nietos.

¡Oh, bellísimo animal,

que, como probado tengo,

eres el más provechoso

de cuantos hoy conocemos!

Concluyo, por no cansar,

y digo que eres tan bueno,

que quien fuere tu enemigo

será enemigo del cielo.

Mi gran rudeza perdona,

cochino hermano, pues siendo

sin número tus grandezas,

tan pocas son las que cuento.

Y si en alabar soy largo

a un animal que es tan bello,

quien fuere puerco perdone,

y no se corra de serlo.

A mi compañero digo

que tenga de hoy más consuelo,

y si todo lo que he dicho

no ha sido de algún provecho,

hágase animal de carga

si no está contento de esto,

o de caza, y podrá ser

que le despedacen perros.

Mas yo por mejor tendría

ser cochino que no ciervo,

y si no lo quiere ser,

sufra carga y sea jumento,

que quien se afrenta de ser

de boca de mujer puerco,

de la de un amigo suyo

ser asno no es mucho yerro.

Y si también se afrentare,

mañana le alabaremos,

que alabanza hay para todos,

aunque no para hombres necios.

 

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DESCRIPTIO PUELLAE

Se trata de un tópico literario que se basa en la descripción de la dama, en la enumeración de sus características. Proponemos unos ejemplos clásicos de la literatura española.

DEL LIBRO DE BUEN AMOR. (1330, aproximadamente)

En este primer caso, D. Amor le aconseja al protagonista el tipo ideal de mujer.

Amor medieval

Busca muger de talla, de cabeça pequeña;
Cabellos amarillos, non sean de alheña;
Las çejas apartadas, luengas, altas, en peña;
Angosta de cabellos: ésta es talla de dueña.
Ojos grandes, someros, pintados, reluzientes,
E de luengas pestañas, bien claras, paresçientes;
Las orejas pequeñas, delgadas; para ál mientes
Si ha el cuello alto: atal quieren las gentes.
La nariz afilada, los dientes menudillos,
Eguales, e bien blancos, un poco apartadillos;
Las enzivas bermejas; los dientes agudillos;
Los labios de la boca bermejos, angostillos.
La su boca pequeña, así de buena guisa;
La su faz blanca, sin pelos, clara e lisa.
Puña de aver muger que la vea sin camisa,
Que la talla del cuerpo te dirá: «esto aguisa»
Si dexier que la dueña non tiene ombros muy grandes,
Nin los braços delgados, tú luego le demandes
Si ha los pechos chicos; si dize «sí», demandes
Contra la fegura toda, porque más çierto andes.
Si diz que los sobacos tiene un poco mojados
E que ha dichas piernas e luengo los costados,
Ancheta de caderas, pies chicos, socavados,
Tal muger non la fallan en todos los mercados.

LA CELESTINA (1499)

Nacimiento de Venus.jpg

CALISTO.-  Comienzo por los cabellos. ¿Ves tú las madejas del oro delgado que hilan en Arabia? Más lindos son y no resplandecen menos. Su longura hasta el postrero asiento de sus pies, después crinados  y atados con la delgada cuerda, como ella se los pone, no ha más menester para convertir los hombres en piedras.
SEMPRONIO.- (Aparte.) Más en asnos.
CALISTO.-  ¿Qué dices?
SEMPRONIO.-  Dije que esos tales no serían cerdas de asno.
CALISTO.-  ¡Ved qué torpe y qué comparación!
SEMPRONIO.-  (Aparte.) ¿Tú cuerdo?
CALISTO.-  Los ojos verdes rasgados, las pestañas luengas, las cejas delgadas y alzadas, la nariz mediana, la boca pequeña, los dientes menudos y blancos, los labios colorados y grosezuelos, el torno del rostro poco más luengo que redondo, el pecho alto, la redondez y forma de las pequeñas tetas, ¿quién te la podría figurar? ¡Que se despereza el hombre cuando las mira! La tez lisa, lustrosa, el cuero suyo oscurece la nieve, la color mezclada, cual ella la escogió para sí.
SEMPRONIO.-  (Aparte.) ¡En sus trece está este necio!
CALISTO.-  Las manos pequeñas en mediana manera, de dulce carne acompañadas; los dedos luengos; las uñas en ellos largas y coloradas, que parecen rubíes entre perlas. Aquella proporción, que ver yo no pude, no sin duda, por el bulto de fuera juzgo incomparablemente ser mejor que la que Paris juzgó entre las tres diosas.

GARCILASO DE LA VEGA (Primera mitad del S. XVI)

Retrato de una mujer joven. Botticelli.jpg

En tanto que de rosa y azucena
se muestra la color en vuestro gesto,
y que vuestro mirar ardiente, honesto,
enciende al corazón y lo refrena;

y en tanto que el cabello, que en la vena
del oro se escogió, con vuelo presto
por el hermoso cuello blanco, enhiesto,
el viento mueve, esparce y desordena;

coged de vuestra alegre primavera
el dulce fruto, antes que el tiempo airado
cubra de nieve la hermosa cumbre.

Marchitará la rosa el viento helado,
todo lo mudará la edad ligera
por no hacer mudanza en su costumbre.

FERNANDO DE HERRERA ( Segunda mitad del S. XVI)

Ardientes hebras, do s’ ilustra el oro,
de celestial ambrosía rociädo,
tanto mi gloria sois y mi cuidado,
cuanto sois del Amor mayor tesoro.

Luzes, qu’ al estrellado y alto coro
prestáis el bello resplandor sagrado,
cuanto es Amor por vos más estimado,
tanto umilmente os onro más y adoro.

Purpúreas rosas, perlas d’ Oriente,
marfil terso, y angélica armonía,
cuanto os contemplo, tanto en vos m’ inflamo;

y cuanta pena l’ alma por vos siente,
tanto es mayor valor y gloria mía;
y tanto os temo, cuanto más os amo.

LUIS DE GÓNGORA (S. XVII)

Mientras por competir con tu cabello,
oro bruñido el Sol relumbra en vano,
mientras con menosprecio en medio el llano
mira tu blanca frente el lilio bello;

mientras a cada labio, por cogello,
siguen más ojos que al clavel temprano,
y mientras triunfa con desdén lozano
del luciente cristal tu gentil cuello;

goza cuello, cabello, labio y frente,
antes que lo que fue en tu edad dorada
oro, lilio, clavel, cristal luciente,

no sólo en plata o viola truncada
se vuelva, mas tú y ello juntamente
en tierra, en humo, en polvo, en sombra, en nada.

Rubens. Venus ante el espejo.jpg

LOPE DE VEGA (S. XVII)

No queda más lustroso y cristalino
por altas sierras el arroyo helado,
ni está más negro el ébano labrado,
ni más azul la flor del verde lino.

Más rubio el oro que de Oriente vino,
ni más puro lascivo y regalado
espira olor el ámbar estimado,
ni está en la concha el carmesí más fino.

Que frente, cejas, ojos y cabellos,
aliento y boca de mi Ninfa bella,
angélica figura en vista humana.

Que puesto que ella se parece a ellos,
vivos están allí, muertos sin ella,
cristal, ébano, lino, oro, ámbar, grana.

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METAPOESÍA. SONETOS

De Baltasar de Alcázar.

Yo acuerdo revelaros un secreto
en un soneto, Inés, bella enemiga;
mas, por buen orden que yo en esto siga,
no podrá ser en el primer cuarteto.

Venidos al segundo, yo os prometo
que no se ha de pasar sin que os lo diga;
mas estoy hecho, Inés, una hormiga:
que van fuera ocho versos del soneto.

Pues ved, Inés, qué ordena el duro hado:
que teniendo el soneto ya en la boca
y el modo de decillo preparado,

conté los versos todos y he hallado
que, por la cuenta que a un soneto toca,
ya este soneto, Inés, es acabado.

Baltasar de Alcázar: Contra el mal soneto.

<<¡Al soneto!, vecinos, ¡al malvado!,
¡Al sacrílego!, ¡al loco!, ¡al sedicioso!,
¡Revolvedor de caldos, mentiroso!,
¡Afrentoso al Señor que lo ha criado!
Atadle bien los pies, porque el taimado
No juegue dellos; pues será forzoso,
Que el sosiego del mundo y el reposo
Vuelva en un triste y miserable estado.
Quemadlo vivo; muera esta cizaña,
Y sus cenizas Euro las derrame
Donde perezcan al rigor del cielo!>>
Esto dijo el honor de nuestra España
Viendo un soneto de discurso infame,
Pero valióle poco su buen celo.

Calvo, A.

Soneto al sonetoUn soneto me manda hacer Elvira

sin saber si soy buen o mal poeta,

porque es niña, inter nos, algo coqueta,

y por tal pequeñeces nunca mira.

 

Ella sabe que yo, su amigo, lira

taño o rasco, y al punto así le peta,

y en lugar de pedirme una cuarteta

un soneto me pide. ¡Qué me admira!

 

Un soneto, Dios mío, lance duro.

¿Qué diré que me saque del apuro?

¿Qué diré que me libre del aprieto?

 

Le diré que es hermosa y hechicera,

y divina y graciosa, y… lo que quiera

que ya no cabe más en un soneto.

Diego Hurtado de Mendoza

Pedís, Reina, un soneto; ya le hago;
Ya el primer verso y el segundo es hecho;
Si el tercero me sale de provecho,
Con otro verso el un cuarteto os pago.

Ya llego al quinto; ¡España! ¡Santiago!
Fuera, que entro en el sexto. ¡Sus, buen pecho!
Si del sétimo salgo, gran derecho
Tengo a salir con vida deste trago.

Ya tenemos a un cabo los cuartetos;
¿Que me decís, Señora? ¿No ando bravo?
Mas sabe Dios si temo los tercetos.

Y si con bien este soneto acabo,
Nunca en toda mi vida más sonetos;
Ya deste, gloria a Dios, he visto el cabo.

Lope de Vega

Un soneto me manda hacer Violante
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.

Yo pensé que no hallara consonante,
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.

Por el primer terceto voy entrando,
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.

Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.

Hermenegildo Martín Borro

Tú no mandas en mí, soneto amigo;

soy yo quien te domina y quien te ordena

y de mis ansias sin cesar te llena,

siendo de mi sentir eco y testigo.

 

Tú atesoras entero, el limpio trigo

que puede dar la vida, cuando es buena.

Y las amargas hieles de la pena

te pueden afligir y estar contigo.

 

La infinitud en tu medida cabe.

Y a mí, que usé tu crátera encendida,

hoy me parecería omisión grave

 

si yo no le expresara a tu universo

que lo mejor de Dios…se llama Vida

y que hasta el mismo Dios cabe en tu verso.

José García Nieto

He vuelto a estas paredes donde encierro
la acostumbrada voz de la amargura
y, junto a aquel verdor, la ya madura
fruta del corazón que, a cada yerro,

se duele de la rama en su destierro
y gana cargazón perdiendo altura;
pero, por ser buscada la clausura,
tibio es el muro y fácil es el hierro.

Hablo de ti, dogal, soneto mío,
que, sin talar, aprietas cada ramo,
que, sin cegar, corriges cada río.

Hablo de lo que ciñe y lo que doma:
de una sombra apretada en la que amo
y un ojo arriba donde Dios se asoma.

Esteban Calle Iturrino

El soneto es un lírico rosario

Que, con catorce cuentas musicales,

Puede plasmar supernos ideales

De un mundo sublunar, imaginario.

 

El soneto es egregio relicario

Que custodia recuerdos terrenales,

Como conserva formas divinales

Perennemente puras, un sagrario.

 

Revelan los cuartetos armoniosos

Lo que, con sus afanes generosos,

Quiere lograr el bardo que lo crea,

 

Y en la urdimbre del último terceto,

Dándole excelso fin, brilla la idea

Genial, inspiradora del soneto.

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D. JUAN DE MENA Y EL LABERINTO DE FORTUNA

LA POESÍA PRERRENACENTISTA.

EL LABERINTO DE FORTUNA.

Poema de D. Juan de Mena escrito en 1444, en pleno Prerrenacimiento. Fue una obra muy elogiada en la época.

TEMÁTICA:las_ccc_de_juan_de_mena

Deseo de que el rey Juan II ponga fin a las guerras civiles que impiden concentrarse en la reconquista y dé su apoyo a D. Álvaro de Luna, el único que puede poner orden a la situación caótica, “laberíntica” en España.

ESTRUCTURA:

  1. Prólogo: El poeta es arrebatado por la diosa Belona en su carro tirado por dragones. Lo conduce al palacio de Fortuna y le muestra el mundo conocido (Asia, África y Europa) y las tres ruedas dispuestas en siete círculos.
  2. Incluyen los círculos desde el I hasta IV.
  • (I) El círculo de Diana: dedicado a los castos y cazadores.
  • (II) Círulo de Mercurio: dirigido a los consejeros, prudentes y viciosos.
  • (III) Círculo de Venus: Hombres con vicio de la carne.
  • (IV) Círculo de Febo: Sabios y prudentes.

3. Incluyen los círculos desde el V hasta VII. Se sitúa en el presente. Aparecen personajes cuyo comportamiento influye en la virtud y en las circunstancias del momento. Del orden de la “Prudencia”, pasa al caos de la “Fortuna”.

  • (V) Círculo de Marte: El de los soldados y valientes.
  • (VI) Círculo de Júpiter: El de los victoriosos y con buena ventura.
  • (VII) Círculo de Saturno: Dedicado a D. Álvaro de Luna. D. Álvaro cabalga sobre la Fortuna.

ESTILO:

Es el poema épico culto más importante de la Edad media española. Se caracteriza por la fuerza expresiva dramática y la habilidad en el empleo del solemne dodecasílabo, dividido en dos hemistiquios de 6+6. Se nota el gusto por la dicción culta(latinismos, neologismos, hipérbatos y alusiones históricas y mitológicas)

La influencia de Dante y su Divina comedia es evidente, así como la de Las metamorfosis de Ovidio.

En total 297 coplas. Se encontraron tres más que quizás formaban parte de una ampliación. Juan II le propuso alargarlas hasta 365, para que coincida con los días del año. Pero no se sabe nada de esto con certeza.

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