Archivo diario: 6 abril, 2019

CICERÓN

(106 a.C.- 43 a.C.)

Cicerón, caracterizado por ser un excelente orador,  dan fe las famosas Catilinarias, discursos que denunciaron un preparado golpe de estado ideado por Catilina. denuncia a Publio Cornelio CicerónLéntulo por conspirar contra el senado romano. Después de la sentencia a muerte de éste, Cicerón le prometió a la familia devolverles el cuerpo de Léntulo. Pero no lo hizo. Esto provocó que la familia se quisiera vengar de él, especialmente Marco Antonio, su hijastro. Si además añadimos que con Las Filipicas denuncia a Marco Antonio y su deseo de imponer una dictadura, ya podemos imaginarnos el odio que pudo despertar Cicerón en Marco Antonio.

Pasados unos años se produjo el momento ideal, dado que el protector de Cicerón, Octavio Augusto, estaba muy lejos. Marco Antonio aprovechó la situación y mandó a Popilio Lenas para que lo ejecutara. Curiosamente, éste fue defendido por Cicerón en una ocasión. Pero a Popilio no le tembló el brazo a la hora de cumplir su macabra función. Luego, Marco Antonio mandó clavar la cabeza de Cicerón y las manos en el foro.

Se dice que Fulvia, mujer de Marco Antonio, le clavó una aguja en la lengua cuando estaba colgado en el foro su rostro.

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SÓFOCLES

Sófocles(525 a.C-456 a.C ) Poeta y trágico.

Este extraordinario escritor nunca se podría figurar que su propio hijo se intentase aprovechar de él y acabar con él de forma “trágica”. Lo cierto es que una vez que cayó en la ancianidad, su hijo Iofonte lo acusó de estar enloquecido.  En el juicio, Sófocles intentó sobreponerse de esta circunstancia, recurriendo a su proverbial retentiva, ya que recitó su Edipo de memoria. El tribunal quedó asombrado  y no le dio la razón al hijo traidor.

 

 

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LA MUERTE DE ESQUILO

Dramaturgo (525 a.C.- 456 a.C)

EsquiloTiene el enorme prestigio de ser el “PADRE DE LA TRAGEDIA”.

Su muerte, tema que nos importa, fue tragicómica. Según se nos cuenta, después de visitar al oráculo y decirle a Esquilo que “morirá aplastado por una casa”, éste no supo cómo reaccionar. ¿Cómo se puede aplastar una casa a alguien? Lo mejor sería evitar acercarse a una casa y, más aun si ésta está en malas condiciones.

Lo cierto es que el oráculo, en este caso, no falló.  Esquilo le cogió gusto a los espacios abiertos, donde no hay casas, y fue allí donde se desarrolló la tragedia. Estando disfrutando de un agradable día de campo: los pajarillos piando, las flores mostrando su excelso colorido, el cielo azul… nada teóricamente podría salir mal. Sin embargo le cayó la casa en su cabeza y lo mató. ¿Cómo? Pues parece ser que un quebrantahuesos (pájaro que suele capturar sus presas y despeñarlas para matarlas y comérselas después) apresó a una tortuga y la arrojó al suelo con tan mala suerte que se cayó en la cabeza del desgraciado Esquilo.

 

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Archivado bajo ANECDOTARIO, VÍDEOS

SAFO DE LESBOS

Poetisa (Lesbos  650 a.C.- 580 a.C.)Safo III

Poetisa griega cuyo tema más destacado es el amor melancólico dotado de gran sensibilidad. Ella creó la “Casa de las servidoras de las musas” allí en Lesbos, dedicada  a otras mujeres para ser, más que esposas y madres (típico en aquella época),  expertas en danza y literatura.

Se conservan, desgraciadamente, 650 versos  solamente. Pero han llegado para convertirla en una autora muy polémica, ya que el hecho de escribir poemas amorosos dirigidos a mujeres la condenaron y tacharon de “demonio” y de sentir un amor antinatural. Por eso se convirtió en un símbolo ideológico, sin haberlo querido, que duró milenios.

SafoII

I

Viniste, hiciste bien, te anhelaba a mi lado,

a ti, que enfriaste mi corazón ardiente de deseo.

II

Tengo una preciosa niña, que a las flores de oro

puede parangonar su belleza, mi muy amada Cleis.

No la daría yo ni por toda la Lidia ni por la deseable…

III

Estrella de la tarde, tú traes todo

lo que dispersó la esplendorosa Aurora,

traes la oveja, traes la cabra,

traes junto a su madre al zagal.

IV

De veras, estar muerta querría.

Ella me dejaba y entre muchos sollozos

así me decía:

“¡Ay, qué penas terribles pasamos,

ay, Safo, que a mi pesar te abandono!”

Y yo respondía:

“Alegre, vete, y acuérdate

de mí. Ya sabes cómo te quería.

Y si no, quiero yo recordarte…

cuántas cosas hermosas juntas gozamos.

Porque muchas coronas

de violetas y rosas y flores de azafrán

estando conmigo pusiste en tu cabeza,

y muchas guirnaldas entretejidas,

hechas de flores variadas,

alrededor de tu cuello suave.

Y ungías toda tu piel…

con un aceite perfumado de mirra

y digno de un rey

y sobre un mullido cobertor

junto a la suave…

suscitaste el deseo…

Y no había baile ninguno

ni ceremonia sagrada

donde no estuviéramos nosotras,

ni bosquecillo sacro…

…el repicar…

…los cantos…

(Poemas extraídos de Antología de la poesía lírica griega. Alianza editorial.

 

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