Archivo mensual: diciembre 2012

EL MITO DE FAETÓN.

Febo, dios del sol, era el encargado de dar luz y calor a la Tierra a través de su carro tirado por caballos indómitos que sólo obedecían a su amo.

 

Faetón era el hijo de éste y de su esposa Climene. Febo no podía detenerse ni tan siquiera para hacer una caricia a su hijo. Esto apenaba a Faetón, porque además los hombres lo ridiculizaban cuando afirmaba de quién era realmente hijo. Creían que el ser hijo de Apolo era una mentira.

Faetón quiso demostrar al mundo que él era, efectivamente, hijo del dios del sol. El joven le pidió a su padre que le concediese un deseo para confirmarle que se trataba de su padre de verdad. Febo aceptó y éste le pidió que le dejase guiar su carro celestial. Éste intentó disuadirlo de tal acción, pero ante la caprichosa insistencia de su hijo y de la promesa hecha, no tuvo más remedio que aceptar.

 

Febo le dio instrucciones muy concretas y exigentes para que no provocase un cataclismo mundial: Debía mantener con fuerza las bridas todo el día, no mirar al suelo y mantener la distancia adecuada con respecto a la Tierra.

 

FaetónPoco a poco a Faetón se le encendió el espíritu de prepotencia sobre los demás, se despistó oteando la maravilla de su paso por las alturas e imaginándose las envidias de los demás. Los caballos aprovecharon el descuido para desbocarse. Esto originó un caos en el planeta, ya que el carro se aproximó demasiado a él y quemó cultivos, aldeas, campos…Estas llamas llegaron al cielo.

 

Gea, la madre tierra, le pidió a Zeus que remediara tanto dolor. Éste descubrió que no era Febo el piloto y lo fulminó con un rayo.

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LOCUCIONES VERBALES RELACIONADAS CON EL CUERPO HUMANO.

frases sobre el cuerpo

BOCA:

labiosA pedir de boca: Se emplea siempre que se obtienen resultados excelentes.

Decir algo con la boca pequeña: Comunicar algo sin seguridad.

Hacérsele la boca agua: Desear algo

Írsele a alguien la fuerza por la boca: Fanfarronear.

No decir esta boca es mía: Callarse

Quedarse con la boca abierta: sorprenderse.

Quitar de la boca: anticiparse a alguien en algún comentario.

Tapar la boca: sobornar.

LABIOS:

Quedarse en la miel en los labios: estar a punto de conseguir un triunfo.

Morderse los labios: se prefiere callar antes que decir algo inconveniente.

CABEZA:

cacholaAndar de cabeza: Estar muy atareado.

Calentar la cabeza: cansar o incordiar.

No caber en la cabeza: no entender.

No levantar cabeza: Tener una mala suerte continua.

No tener pies ni cabeza: discurso o actos sin sentido.

Perder la cabeza por alguien: Enamorarse.

Tener la cabeza llena de pájaros: Estar despistado.

CARA:

Caérsele la cara de vergüenza: Estar avergonzado.

Cruzar la cara: Golpear en el rostro.

Echar en cara: reprochar.

Plantar cara/ dar la cara: Responsabilizarse por una persona.

Tener mucha cara/tener más cara que espalda: Ser un descarado o sinvergüenza

Verse las caras: Enfrentarse dialéctica o físicamente.

FRENTE:

Hacer frente: enfrentarse a un individuo o situación.

Ir de frente: Mostrarse sincero y directo.

Ir con la frente muy alta: No arrepentirse por lo hecho.

No tener dos dedos de frente: Actuar de forma irracional o tonta.

DEDO:

dedosuicidaChuparse los dedos: Muy sabroso. (Referido a un plato de comida)

Cogerse los dedos: salir perjudicado

No  mover un dedo: Vaguear.

Poner el dedo en la llaga: Dirigir el tema de la conversación al centro del conflicto.

No tener dos dedos de frente: (Yavisto anteriormente)

DIENTES:

denticicoArmarse hasta los dientes: proveerse de muchas armas.

Darse con un canto en los dientes: conformarse

Hincarle el diente a algo: Realizar algo complicado. Comer algo duro. Robar

Ponerse los dientes largos: Desear algo mucho.

NARIZ:

The InfoVisual.info site uses images to explain objects.Asomar las narices: aparecer

Crecer la nariz: Mentir

Dar en la nariz: sospechar

Estar hasta las narices: EstarHarto.

Hinchársele a alguien las narices: Enojarse mucho.

Meter la nariz: Entrometerse.

No ver más allá de las narices: no darse cuenta.

Tocar las narices: Molestar

PIE:

The InfoVisual.info site uses images to explain objects.Andar con pies de plomo: Con cuidado.

Buscar tres/cinco pies al gato: complicarse.

Caérsele a alguien el alma a los pies: quedarse muy decepcionado.

Estar atado de pies y manos: No poder hacer nada.

Levantarse con el pie izquierdo: tener mala suerte.

Nacer de pie: tener mucha suerte

No dar pie con bola: fallar constantemente.

No tener pies ni cabeza: (ya visto en cabeza)

Parar los pies: evitar que alguien haga algo.

Pararle a alguien los pies: detener la actividad de alguien.

Poner los pies en polvorosa: Huir.

Tener un pie en…: estar ceca de algo

OREJA:

orejónAgachar las orejas: ceder/acobardarse ante una opinión  un enfrentamiento.

Asomar las orejas: descubrir

Dar un tirón de orejas: advertir

Verle las orejas al lobo: acercarse a un peligro.

LENGUA:

Darle a la lengua: hablar mucho.

lengua_sanaMorderse la lengua: contenerse.

Tener la lengua muy larga: ser uncotilla/ bocazas, hablar más de la cuenta y malintencionadamente.

Tirar de la lengua: Presionar para que una persona hable cuando prefiere guardarse una información comprometedora para alguien.

 OJO:

Abrir los ojos: descubrir o desengañar de algo.

ojoAndarse con ojo: tener cuidado.

Clavar los ojos: mirar fijamente.

Comer con los ojos: desear, normalmente una comida

Costar un ojo de la cara: precio muy caro

Echar un ojo: leer, revisar, desear.

En un abrir y cerrar de ojos: rápidamente.

No pegar un ojo: no dormir.

No quitar ojo: algo/alguien gusta mucho.

Poner los ojos como platos: asombrarse.

Sacar los ojos: se refiere al negocio que genera un gran gasto a sus clientes.

Ser el ojo derecho: ser el favorito de alguien.

MANO:

Manos enfrentadasCoger/pillar con las manos en la masa: descubrir a alguien in fraganti.

Darse la mano: saludo

Echar una mano: ayudar.

Ensuciarse las manos: estar relacionado con alguna mala acción, delictiva o ilegal.

Írsele de las manos: perder el control de un asunto.

Lavarse las manos: no implicarse en algún hecho.

Levantar la mano: golpear

Llegar a las manos: acabar por pegarse

Llevarse las manos a la cabeza: asustarse/asombrarse mucho.

Poner la mano en el fuego por alguien: creer en una persona.

Poner la mano encima: pegar.

Tener las manos limpias: no estar vinculado a algún incidente negativo.

Tener mano izquierda: ser habilidoso.

PELO:

PELOCaérsele el pelo a alguien: sufrir los efectos de una mala acción.

No tener pelos en la lengua: Hablar directamente sin miramientos de sus pensamientos o sentimientos.

No verle a alguien el pelo: dejar de tener contacto con algún conocido.

Ponérsele a alguien los pelos de punta: sentir miedo.

Soltarse alguien el pelo: deshacerse de las inhibiciones.

Tirarse de los pelos: arrepentirse de no haber aprovechado una oportunidad.

Tomar el pelo: burlarse o engañar a alguien.

PECHO:

pechoPartirse el pecho: esforzarse por algo.

Sacar pecho: estar preparado para algún reto.

Tomar algo a pecho: interpretar algún comentario de forma demasiado en serio. Poner gran esfuerzo en la consecución de un objetivo.

PIERNAS:

Dormir a pierna suelta: dormir profundamente.

PIERNAEstirar las piernas: pasear

Salir por piernas: huir.

BRAZO:

Cruzarse de brazos: no hace nada.

brazoDar el brazo a torcer: rectificar.

Estar en brazos de Morfeo: dormir.

Ir del brazo de alguien: pensar de la misma manera que otra persona.

No dar el brazo a torcer: persistir en su idea.

CUELLO:

cuelloEstar con la soga al cuello: pasar por apuros.

Hablar con el cuello de la camisa: hablar muy bajito.

Lanzarse alguien al cuello: agredir verbal o físicamente.

CODO:

Empinar el codo: emborracharse.

Estar codo con codo: estar unidos.

CEREBRO:

cerebroLavarle el cerebro a alguien: manipular las ideas de alguien.

Secársele el cerebro a alguien: las ideas que se aportan son inútiles.

Tener serrín en el cerebro: incapacidad para discurrir normalmente

ESPALDA:

Caerse de espaldas: sorprenderse mucho.

espaldaEcharse a la espalda: responsabilizase de un tema complicado.

Guardar las espaldas: proteger a alguien.

Volver la espalda a alguien: traicionar a alguien.

CEJA:

Quemarse las cejas: estudiar mucho.

Metérsele algo a alguien entre ceja y ceja: obsesionarse.

CULO:

CULOCaerse de culo: asombrarse.

Ir de culo: empeorar.

CORAZÓN:

Encogérsele a alguien el corazón: entristecerse mucho.

corazón2Hacer de tripas corazón: esforzarse.

No caberle a alguien el corazón en el pecho: actuar de forma altruista.

Tener un corazón de oro: ser muy bondadoso.

Tener el corazón en un puño: angustiarse.

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EL PERRO DE LOS BASKERVILLE. A. CONAN DOYLE.

Holmes se interesó por la leyenda que le contó el Dr. Mortimer sobre “el sabueso de los Baskervillle”, la cual decía que un enorme y violento sabueso asesinaba a todos los miembros de la familia Baskerville en la mansión de Devonshire.

Sólo quedaba un heredero sir Henry Baskerville. Watson acudió a la mansión para enterarse más sobre el caso e informar a Holmes de todo lo que acontezca.  Conoció a sus vecinos. Además supo que hacía se había escapado un preso hace escasos días, Selden, hermano de una de las sirvientas de Sir Henry.

Holmes apareció de repente. Él por su parte se había quedado investigando por su cuenta sin que nadie lo supiera. Descubrió que el  que el asesino era Stapleton y, que la señorita Stapleton no era su hermana sino su mujer. Watson, por su parte, estaba viendo unas cabañas neolíticas.

El perro

Pincha aquí

Una noche, después de oír un fuerte ruido, ven que el preso tiene el cráneo aplastado. El perro olió una bota de sir Henry que llevaba puesta el preso y lo mató por error.
Holmes y Watson hicieron creer que se marchaban a Londres, pero en realidad irían a recoger al tercer detective, Lestrade, para que les ayudara a capturar a Stapleton.

Stapleton invita a cenar a sir Henry. Al salir de la casa de este, pasó por el páramo y enfrente se encontraban los tres detectives dispuestos a capturar al asesino de todas las muertes de los Baskerville. Al rato aparece el perro, Sir Henry escapó y, por suerte Holmes disparó y mató al perro. Strapleton aprovechó para escapar.
Días después, se reunieron todos en Londres y Holmes les explicó el resumen del caso.

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LOS DOCE TRABAJOS DE HÉRCULES. ANÓNIMO.

(Se recomienda la editorial Vicens Vives)

Hercules1Hércules es hijo de Zeus y de Alcmena (una mujer hermosa). Hércules desde muy niño dejó bien claro que no era un ser normal, con ocho años se libró de dos serpientes venenosas que le envió Hera, celosa de la relación de su marido Zeus con la madre de Hércules.

Pasado el tiempo y debido a la influencia negativa de Hera, Hércules llega a matar a su amada esposa e hijos. Arrepentido de esta atrocidad, Hércules pide penitencia al Oráculo de Delfos. La pitonisa allí presente le aconsejó que debía superar doce trabajos en doce años. El encargado de este mandado era el rey de Micenas, un hombre muy cobarde que creía que su primo, Hércules, lo iba a destronar. Por eso está encantado de encargarse de probarlo en trabajos donde pudiera morir.

Primer trabajo: El león de Nemea.

Hercul y leónEste león disponía de una piel durísima. Hércules lo mató despellejándolo a través de sus propias garras.

Segundo trabajo: La hidra de Lerna.

Una hidra es un dragón de nueve cabezas en forma de serpiente. Además su aliento era mortal. Las cabezas le crecían cuando se las cortaban.

Hércules le cortó las cabezas y comprobó su regeneración, sin embargo se valió de su sobrino, le quemó el cuello con una antorcha. Así la mató. Hércules aprovechó para mojar sus flechas con su sangre.

Tercer trabajo: La cierva dorada de Cerinia.

La cierva tenía los cuernos de oro. Debía capturarla, pero el mayor problema era que este animal pertenecía a la diosa Diana. Hércules la persiguió durante un año y la capturó sin matarla. Luego se la devolvió a Diana.

Cuarto trabajo: El jabalí de Erimanto.

Esta bestia era gigante y sus colmillos estaban muy afilados.

Hércules visitó el reino de los centauros, gobernado por su maestro en medicina Quirón. Después de una fuerte borrachera tiraron piedras a Hércules, salvo Quirón. Hércules respondió con las flechas venenosas (aquellas que mojó en la sangre de la hidra)). Allí produjo una masacre y mató a todos, incluido, por desgracia, a su amigo Quirón.

Después capturó vivo al jabalí, con gran astucia. Lo arrastró al nevero y allí lo empujó a una trampa, un hoyo profundo. Luego lo mató y dedicó los colmillos a Apolo.

Después se embarcó con Jasón en busca del vellocino de oro.

Quinto trabajo: Los establos del rey Angias.

Hércules debía limpiar los establos en un día. Este rey poseía más caballos que nadie en la Tierra. Éstos no se habían limpiado desde hacía muchos años y estaban llenos de estiércol y plagas.

Hércules llegó allí por el olfato. Angias en un primer momento lo tomó por loco. Incluso le dijo que si lo hace, le entregaría la mitad de su reino.

El plan de Hércules consistía en hacer dos agujeros en los muros del corral, luego formó un muro para canalizar el agua de los ríos Peneo y Alfeo. Y así lo consiguió. El rey, sin embargo, incumplió su palabra.

Sexto trabajo: Las aves del lago Estínfalo.

Estas aves eran carnívoras. Tenían cabeza de serpiente, afilados colmillos y garras de bronce.

Para Hércules eran demasiadas así que cotó con la ayuda de Atenea. Le entregó un sonajero forjado por Vulcano. De esta manera las aves se detuvieron y las mató con mayor facilidad. Una pequeña bandada pudo huir pero no volvería a Grecia.

Séptimo trabajo: El toro de Creta.

hercules 7ºMinos, el rey de Creta había prometido sacrificar al toro blanco en honor a Poseidón. Sin embargo al ver su magnificencia se echó atrás. El dios se enfadó y lo enloqueció, empezó a escupir fuego por la nariz.

Hércules se lo debía entregar vivo al rey de Micenas.

Hércules se montó sobre él, y con las cadenas de bronce consiguió derribarlo. Intentó dedicárselo a Hera, pero no pudo, así que lo soltó en Maratón, donde Teseo lo mató.

Octavo trabajo: Las yeguas salvajes de Diomedes.

Diomedes alimentó con carne humana a sus cuatro Yeguas. Hércules debía traerlas vivas.

Al recibir a Hércules en su palacio de Tracia, Diomedes les pidió a sus soldados que lo mataran. Hércules se zafó de estos guardias y consiguió liberar a las yeguas de las cadenas de oro que las aprisionaban. Sin embargo, éstas comieron a un amigo suyo. Hércules enojado hizo que las yeguas mataran al propio Diomedes.

Noveno trabajo: El cinturón de oro de Hipólita.

Hipólita era la reina de las amazonas de la Capadocia. El cinturón fue un regalo de Marte (el dios de la guerra).

Hipólita se quedó impresionada por la fuerza y belleza de Hércules y se lo entregó sin dudar. Hera sembró la discordia afirmando que lo que pretendía Hércules era raptar a Hipólita. Se produjo una lucha que acabó con la triste muerte de Hipólita.

Décimo trabajo: Los bueyes del rey Gerión.

Debía traerlos. Gerión era un gigante que tenía tres cabezas. Hércules pidió a Apolo un barco especial pues el agua allí estaba demasiado caliente. Para continuar su viaje partió en dos una roca, lo que dio lugar al Estrecho de Gibraltar. Además erigió una gran Las columnas de Herculescolumna en cada uno de los peñones donde acaban Europa y África, hoy llamadas “las columnas de Hércules”.

Consiguió su propósito y matar a Geriones con las flechas. De la sangre del gigante nació un cerezo silvestre.

Al pasar por Italia se enfrentó con los indígenas y les venció con ayuda de Zeus. Allí mismo el gigante caco, mientras dormía Hércules, le robó dos bueyes. Hércules los buscó y los halló gracias a sus mugidos. Acabó matando a Caco.

Hera quiso perjudicar su viaje y mandó muchos tábanos para volver locos a los bueyes. Algunos se tiraron al mar. Hércules pudo recuperar algunos gracias a tirar muchas piedras sobre sus aguas y convertirlo en un camino llamado “la Pasadera de Hércules”.

Undécimo trabajo: Las manzanas de oro de las Hespérides.

En el jardín de las Hespérides crecía un árbol con manzanas de oro que le regaló Zeus a Hera en su boda. Sólo las hijas del titán Atlas (Hespérides) podían coger sus frutos.

Para encontrar dicho jardín atrapó a Nereo y le obligó a que le dijera cómo ir  cómo conseguir las manzanas.

En su camino luchó contra Anteo, hijo de la Tierra. Cada vez que perdía fuerzas, con poner un pie en la tierra, las recuperaba. Hércules lo cogió en alto por el pescuezo y lo mató.

Hércules llegó al jardín, mató al dragón con sus flechas envenenadas y habló con Atlas, condenado a carga con el mundo a cuestas toda la eternidad. Atlas intentó engañar a Hércules para que cargara él, pero no lo logró.

Obtuvo por fin las manzanas y se las ofrendó a Atenea y luego las devolvió al jardín para evitar que Hera se enfadase.

Duodécimo trabajo: El cancerbero del Hades.

 Debía traer el perro infernal, el cancerbero. Él sabía que los que entraban en el Hades ya no podían salir. Consiguió traspasar la laguna con amenazas a Caronte. Plutón le permitió que se lo llevase si lo devolvía y si lo lograba controlar con sus propias manos.

El perro rezumaba veneno por sus mandíbulas y su cola de escorpión. Para someterlo usó su capa de león de Nemea. A pesar de que le picase tanto, no sufrió ningún daño. Hasta que lo agarró con fuerza y lo trasladó a la tierra.

El final: La muerte de Hércules:

Yendo por un camino, Hércules observa cómo un centauro salvaje (Neso), aprovechó la ocasión para ayudar a Deyanira a cruzar un río. Éste estaba enamorado de ella. Una vez pasado el río, la intentó violar. Hércules apareció y le disparó una flecha en el corazón.

Antes de morir, Neso le dijo a Deyanira (que estaba enamorada a su vez de Hércules) que si quería conservar el amor de Hércules para siempre, debía recoger su sangre y untársela a Hércules.

Una vez que Deyanira se entera de que Hércules entabla una guerra contra Éurito por no haber cumplido la promesa de entregarle la mano de su hija Yole,  Deyanira se cree que  se van a casar. Por lo tanto, unta en la túnica de Hércules la sangre de Neso. Al final esta sangre no es más que un potente veneno. Hércules muere así. Deyanira se acaba suicidando tras ver su final.

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EL MITO DE LATONA Y LOS CAMPESINOS.

LatonaUna vez unos campesinos de Licia ofendieron a la diosa Latona (Leto), pero la ofensa no quedó impune. Un hombre viajó a Licia para recoger unos bueyes que había comprado y allí vio la charca donde sucedió el prodigio. Cerca de ella había un antiguo altar, negro de humo de los sacrificios y medio oculto por las cañas. Ese hombre preguntó a quién estaba dedicado ese altar; si a un fauno a las náyades, o algún dios de las vecinas montañas, y uno de los lugareños contestó: “Este altar no es de ningún dios del río ni de las montañas, sino de alguien a quien Hera, arrastrada por los celos, hizo errar de país en país negándole un lugar en la Tierra donde criar a sus hijos gemelos”. Llevando en brazos a sus hijos. Latona llegó a estas tierras fatigada por su carga y abrasada de sed. Por casualidad divisó en el fondo del valle este estanque de agua clara, donde la gente del lugar se afamaba en recoger sauces y mimbres. La diosa se aproximó y, arrodillándose en la orilla, se disponía a saciar su sed, pero los campesinos se lo prohibieron. Los niños extendían sus brazos para beber.
Pero aquellos aldeanos insistieron en su grosería. Éstos se metieron en el estanque y removieron el lodo con sus pies para enturbiar el agua, para que no se pudiera beber. Latona se enfadó tanto que dejó de pensar en la sed. Ya no suplicó más a esos brutos, sino que, levantando las manos hacia el cielo, exclamó: “Así no abandonen nunca esta charca y se pasen la vida en ella”. Y así sucedió. Son ranas y viven entre el fango de la charca.

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EL MITO DE CÉFALO Y PROCIS

Céfalo era un eolio, hijo de Deyoneo, rey de la Fócide. Céfalo se casó con Procris.

Eos, la diosa de la aurora, se enamoró de Céfalo, por decisión de Afrodita, que no le perdonaba el haberla encontrado en el lecho con su amante Ares. Eos secuestró a Céfalo e intentó hacerlo su amante, pero Céfalo la rechazó recordando los votos de fidelidad de su esposa. Eos trató de convencerle de que Procris faltaría a su promesa a cambio de riquezas, lo que Céfalo negó indignado. Para dejar que se convenciese por sí mismo, Eos dio a Céfalo la forma de un hombre rico, y bajo esta apariencia le dejó marchar para que probase la castidad de su mujer.

Fingiendo ser otro, Céfalo intentó sobornar a su amada con una corona de oro. Al ver que Procris accedió, se volvió entristecido a los brazos de Eos, con la que tuvo un hijo al que llamaron Faetonte.

Mientras tanto, Procris, huyendo de su soledad en Atenas, viajó hasta Creta, donde el rey Minos la sobornó para que fuera su amante. Le regaló un perro infalible en la caza, y una jabalina que nunca erraba en el blanco, ambos regalos de Artemisa. Pero temiendo la ira de la esposa de Minos, famosa hechicera, se disfrazó de muchacho y regresó a su tierra natal, confortándose con la práctica de la caza, de la que era gran aficionada.

El destino quiso que precisamente en una cacería se volviera a encontrar con Céfalo, que no la reconoció. Éste envidiaba el sabueso y la lanza de Procris, y le propuso que se los vendiera. Pero la joven, que ya se había dado cuenta de que Céfalo era su gran amor, le contestó que sólo se los daría si la hacía su amante. Céfalo accedió, y en su primera cita Procris le reveló, llorando y arrepentida, su verdadera identidad. Así, ambos esposos se reconciliaron, y tuvieron un hijo llamado Arcisio, que sucedería a su padre como gobernante de su reino. Este Arcisio fue el abuelo de Odiseo.

Pero la despechada Eos no perdonaría ser abandonada por Céfalo y le maldijo amargamente, poco antes de que comenzase a buscar un nuevo amor. Esta maldición se materializó a través de Artemisa, a la que no le había gustado nada el que sus preciados regalos (el perro y la jabalina) fueran objeto de un tráfico tan inmoral. Hizo que Procris sintiera todavía celos de la Aurora, y sospechara de que su marido abandonase el lecho siempre antes de que saliese el sol.

Cefalo y ProcisCéfalo estaba un día sentado junto a un árbol, acalorado tras una cacería, y cantaba un pequeño himno al viento (Aura). Un paseante casual le oyó y pensó que estaba cortejando a una amante. Procris lo supo y al día siguiente fue en su busca. Como estaba sentado cantando el mismo himno, pensó que le cantaba a su antigua amante Aurora (Eos) y se movió. Céfalo, oyendo la agitación en la maleza y creyendo que el ruido era de un animal, lanzó la infalible jabalina en la dirección del sonido y atravesó a Procris. Mientras moría en sus brazos, le dijo que «por nuestros votos nupciales, por favor no te cases nunca con Aurora». Céfalo quedó afligido por la muerte de su amada Procris, y aceptó el destierro a Tebas que le impuso el Areópago.

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EL MITO DE PÍRAMO Y TISBE

Era Píramo el joven más apuesto y Tisbe la más bella de las chicas de Oriente. Vivían en la antigua Babilonia, en casas contiguas. Su proximidad les hizo conocerse y empezar a quererse. Con el tiempo creció el amor.

Hubieran acabado casándose, pero se opusieron los padres. Aunque no les dejaban verse, lograban comunicarse de alguna forma.

La pared medianera de las dos casas tenía una pequeña grieta casi imperceptible, pero ellos la descubrieron y le hicieron conducto de su voz. A través de ella pasaban sus palabras de amor.

Pero un día acordaron escaparse por la noche, burlando la vigilancia, y reunirse fuera de la ciudad. La primera en llegar fue Tisbe. Ésta, una vez en el punto de reunión cerca de una fuente, escapó de una leona que tenía sus fauces aún ensangrentadas de una presa reciente. En su huida se le cayó el velo con que cubría su cabeza. Cuando la leona hubo aplacado su sed en la fuente, encontró el velo y lo destrozó con sus garras y sus dientes.

Algo más tarde llegó por fin Píramo. Distinguió en el suelo las huellas de la leona y el velo de Tisbe con sangre y no pudo reprimirse, ya que se consideraba culpable de su muerte. Se hundió el puñal en las entrañas. Su sangre salpicó hacia lo alto y manchó de oscuro la blancura de las moras.

Cuando Tisbe se recuperó de su susto encontró a su amado muerto en el suelo y su propio velo rasgado por la leona, decidió seguir a Píramo y TisbePíramo en su muerte, y les rogó a los dioses que los unan en la muerte. Sus plegarias conmovieron a los dioses y, desde entonces, las moras son de color oscuro cuando maduran y los restos de ambos descansan en una misma urna.

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