Archivo mensual: junio 2010

QUEVEDO. Retrato del dómine Cabra.

Determinó, pues, don Alonso de poner a su hijo en pupilaje, lo uno por apartarle de su regalo, y lo otro por ahorrar de cuidado. Supo que había en Segovia un licenciado Cabra, que tenía por oficio el criar hijos de caballeros, y envió allá el suyo, y a mí para que le acompañase y sirviese.

Entramos, primer domingo después de Cuaresma, en poder de la hambre viva, porque tal laceria no admite encarecimiento. Él era un clérigo cerbatana, largo solo en el talle, una cabeza pequeña, pelo bermejo (no hay más que decir para quien sabe el refrán), los ojos avecinados en el cogote, que parecía que miraba por cuévanos, tan hundidos y escuros, que era buen sitio el suyo para tiendas de mercaderes; la nariz, entre Roma y Francia, porque se le había comido de unas búas de resfriado, que aun no fueron de vicio porque cuestan dinero; las barbas descoloridas de miedo de la boca vecina, que, de pura hambre, parecía que amenazaba a comérselas; los dientes, le faltaban no sé cuantos, y pienso que por holgazanes y vagamundos se los habían desterrado; el gaznate largo como de avestruz, con una nuez tan salida, que parecía se iba a buscar de comer forzada por la necesidad; los brazos secos, las manos como un manojo de sarmientos cada una. Mirado de medio abajo, parecía tenedor o compás, con dos piernas largas y flacas. Su andar muy despacioso; si se descomponía algo, le sonaban los güesos como tablillas de San Lázaro. La habla ética; la barba grande, que nunca se la cortaba por no gastar, y él decía que era tanto el asco que le daba ver la mano del barbero por su cara, que antes se dejaría matar que tal permitiese; cortábanle los cabellos un muchacho de nosotros. Traía un bonete los días de sol, ratonado con mil gateras y guarniciones de grasa; era de cosa que fue paño, con los fondos en caspa. La sotana, según decían algunos, era milagrosa, porque no se sabía de qué color era. Unos, viéndola tan sin pelo, la tenían por de cuero de rana; otros decían que era ilusión; desde cerca parecía negra, y desde lejos entre azul. Llevábala sin ceñidor; no traía cuello ni puños. Parecía, con los cabellos largos y la sotana mísera y corta, lacayuelo de la muerte. Cada zapato podía ser tumba de un filisteo. Pues su aposento, aun arañas no había en él. Conjuraba los ratones de miedo que no le royesen algunos mendrugos que guardaba. La cama tenía en el suelo, y dormía siempre de un lado por no gastar las sábanas. Al fin, él era archipobre y  protomiseria.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo TEXTOS LITERARIOS

Enseñantes y enseñantas pedagógicamente correctos/correctas. (La logse)

Inocencio.- ¡Caramba! Me ha gustado mucho. Sensibilidad crítica, pero rezumando amable comprensión; así debía ser todo, sin enfadarnos…

Álvaro.- ¿De qué hablas?

l.-De ese escrito de Eduardo Alonso, que está en la Sala, ¿no lo has visto? A.-No.

l.-Pues toma, léelo:

Esta mañana los alumnos y las alumnas estaban más inquietas e inquietos que nunca. Como Vanes­sa, Lorena, Iván y Manolín eran incapazas e incapaces de fijar los objetivos cognitivos mínimos, formé con ellos y con ellas un equi­po de trabajo unicelular autosufi­ciente para la dinamización pragmá­tica.

Fijé los objetivos: conocimiento de cuatro unidades léxicas (antes lla­madas palabras). Tenían que apren­der cuatro americanismos: cacao, jaguar, mucamo-mucama y gaucho­gaucha. En vez de mirar al dicciona­rio, practicamos ejercicios transver­sales en base a técnicas de teatralización corporal. Y así, para corregir disfunciones sexualmente discriminatorias, las alumnas hicie­ron el gaucho, como si domaran indómitos/as potros/as de la pampa. A su vez, los alumnos hicieron de mucamos que servían en bandeja jugos de cacao a ritmo de salsa. Luego ellos y ellas hicieron el jaguar y la jaguara, rugiendo y andando a gatas (y a gatos) por el suelo. Por último, pasaron a la actividad gráfi­co-motriz (antes llamada dictado) y escribieron las cuatro palabras en el cuaderno-guía. En ese momento

Manolín se empeñó en escribir cacao con hache intercalada (cacaho). ¿Qué hacer? Abrí un debate demo­crático, con participación del grupo celular número dos (Yvonne, Selena, el Jordi y Javi), y se aceptó con dos votos en contra eliminar la hache. Pero entonces Manolín se emperró en escribir cacao con dos kas:

Kakao. Se lo permití, para no repri­mir su ego. En todo ello empleamos veintinueve minutos.

Luego, hasta que tocó el timbre, estudiantes y estudiantas hicieron gustosos y gustosas la autoevalua­ción. En base a los ítems expuestos, y a nivel de análisis, la baremación dio los siguientes resultados: apren­dizaje cognitivo: satisfactorio. Con­tenidos procedimentales (habilida­des, destrezas y estrategias): positivo. Contenidos actitudinales (normas, valores y actitudes): nece­sitan apoyo psicológico. Sonó el timbre y los alumnos y alumnas pasaron al espacio lúdico.

Me fui diligente a la sala de profe­soras y de profesores porque 12 pedagogos y pedagogas venían a presentar la programación de 21 cursillos de adaptación, 32 semina­rios de psicomotricidad y 14 colo­quios para reciclar a los/las catedráticos/as de

Francés en profesores de Artes visuales, Cibernética y Macra­mé artesano. Pero en su lugar llega­ron seis sindicalistas con las tablas económicas de los septenios y 12 encuestas sobre la calidad de la enseñanza. Lo peor de los recreos es encontrarse a algunos colegas y colegas absolutamente obsoletas/obsoletos. Hay aún enseñantes y enseñantas (incluso jóvenes y jóve­nas) que no se acostumbran a la LOGSE. Paco Bosch, por ejemplo, les lee a los alumnos y alumnas pasajes de El Quijote (¡!), en vez de practicar con etiquetas de fabada y canciones de La Polla Récords. El pobre Paco todavía emplea palabras de cuando el BUP, obsoletas, por supuesto. Dice lección, aprobado, aula, suspenso, tema, patio, recreo… ¡Con decir que usa el arca­ísmo «leer» en vez de “descodificar.! Pobre Paco. De vez en cuando lanza a los ojos verdes de Chelo, la profe­sora de Sociología de la cocina mediterránea, embelesadas miradas cuya duración no baja de los seis segundos. ¡Seis segundos de pene­trante mirada! Un día de éstos la Chelo lo denuncia ante el inspector/inspectora por acoso sexual.
A.- ¡Estupendo, si señor!

I.-Y has leído la dedicatoria: «Dedico estas líneas a los colegas y colegas de la LOGSE merengada que confunden el culo con las témporas, o sea, el sexo y la sexa con la gramática.»” A.- ¡Enhorabuena, compañero D. Eduardo Alonso! Estoy de acuerdo contigo. A ver si entre todos logramos poner sentido común en la Reforma.

I.- ¡A ver!

INOCENIO DOCENTE

Deja un comentario

Archivado bajo ANECDOTARIO

Actividades sobre la métrica

1)Es el mejor de los buenos

quien sabe que en esta vida

todo es cuestión de medida:

un poco más, algo menos…

2)En tu cariño pensando,

en vela pasaba el día…

y por la noche, soñando

soñando que no dormía

tu querer me va matando

3)Me duele este niño hambriento

como una grandiosa espina,

y su vivir ceniciento

revuelve mi alma de encina.

4)Dejaba apenas la inocente cuna

cuando una hermosa noche en la pradera

los juegos suspendí por ver la luna

y en sus rayos te vi, la vez primera

5)Me tiraste un limón, y tan amargo,

con una mano tan cálida, y tan pura,

que no menoscabó su arquitectura

y probé su amargura sin embargo.

6)Poned atención:

un corazón solitario

no es un corazón.

7)Es pálida su tez como la tarde,

cansado el oro de su pelo undoso,

y de sus ojos, el azul, cobarde.

8)Llegará un día en que la raza humana

se habrá secado como planta vana.

9)Se ha llenado de luces

mi corazón de seda,

de campanas perdidas,

de lirios y de abejas.

Y yo me iré muy lejos,

Más allá de las sierras,

Más allá de los mares,

Cerca de las estrellas,

Para pedirle a Cristo

Señor que me devuelva

Mi alma antigua de niño,

Madura de leyendas,

Con el gorro de plumas

Y el sable de madera.”

10)Abenámar, Abenámar,

moro de la morería,

el día que tú naciste

grandes señales había.

Estaba la mar en calma,

la luna estaba crecida,

moro que en tal signo nace

no debe decir mentira

11)Sólo la edad me explica con certeza

por qué un alma constante, cual la mía,

escuchando una idéntica armonía,

de lo mismo que hoy saca tristeza

sacaba en otro tiempo la alegría

12)Un año más; no mires con desvelo

la carrera veloz del tiempo alado,

que un año más en la virtud pasado

un año es más que te aproxima al cielo

13)En este arenal umbrío,

júbilo y dolor trenzados,

por desiertos y poblados

confesaré mi extravío.

14)¡Oh, terremoto mental!

Yo sentí un día en mi cráneo

Como el caer subitáneo

De una Babel de cristal.

15)Cuatro dientes te quedaron,

Si bien me acuerdo; más dos,

Julia, de una tos volaron;

Los otros dos, de otra tos.

16)Hombres necios que acusáis

a la mujer sin razón,

sin ver que sois la ocasión

de lo mismo que culpáis.

17)El mar es como un viejo camarada de infancia

a quien estoy unido con un salvaje amor;

yo respiré, de niño, su salobre fragancia

y aún llevo en mis oídos su bárbaro fragor.

18)Yo vi sobre un tomillo
quejarse a un pajarillo
19)El buen caballero partió de su tierra;

allende los mares la gloria buscó;

los años volaban, se acabó la guerra;

y allende los mares hasta él voló,

voló un triste viento de su dulce tierra.

20)Guarde para su regalo
esta sentencia el autor:
si el sabio no aplaude, malo;
si el necio aplaude, peor.
21)Una, dos, tres estrellas, veinte, ciento,

mil, un millón, millares de millares,

¡válgame Dios, que tienen mis pesares

su retrato en el alto firmamento!.

 

22)Pasó un día y otro día,

un mes y otro mes pasó,

y un año pasado había;

mas de Flandes no volvía

Diego, que a Flandes partió.

23)Acá no tienen armas ni caballos,
no jaeces bordados de oro puro,
si no es oro el amor de los vasallos.
24)Verde que te quiero verde

verde viento. Verdes ramas.

El barco sobre la mar

y el caballo en la montaña.

Con la sombra en la cintura

ella sueña en su baranda,

verde carne, pelo verde,

con ojos de fría plata.

Verde que te quiero verde

bajo la plata gitana,

las cosas la están mirando

y ella no puede mirarlas.

Deja un comentario

Archivado bajo EJERCICIOS DE LITERATURA